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mujeres
de acidas secrecciones
En Mujeres de Acidas Secreciones (M.A.S.)
asistimos a la presencia de tres mujeres en un paisaje devastado.
Tres mujeres en la frontera de lo humano.
No hay historia, sino una sucesión de situaciones en un presente
continuo.
En algunos momentos se restituye la ficción; en otros, irrumpe
la repetición, la saturación y el estallido. Secuencias
de movimientos repetitivos sin desarrollo. La historia no avanza.
M.A.S. nos habla del tránsito de lo humano sobre los escombros
del mundo, de la acidez en el amor, de los cuerpos sin memoria, marcados
por los accidentes y las catástrofes, de la desintegración
de la capacidad de experiencia, de la (im)posibilidad de continuar viviendo
a través de las imágenes-borrosas del pasado.
¨ Se me entumecen los músculos de tanta nada. Es el cuerpo,
va perdido la sensibilidad.
Yo también me anestesio con imágenes para borrarme, para
ausentarme provisionalmente.
Soy vehículo de otras imágenes, de unas que no me pertenecen,
no sabemos bien de donde provienen, pero nos atraviesan irremediablemente.
Eso es lo mas real que nos acontece.
Eso, las imágenes que hablan por nuestras bocas.¨
Mujeres de Acidas Secreciones es fruto de un proceso de investigación
que combina Danza Contemporánea, Teatro y Vídeo..
M.A.S. fue estrenada en Aula 11, Madrid, Diciembre de 2007.
Invitada a la II Muestra de Jóvenes Dramaturgos y Directores de
Zamora, Febrero de 2008.
Cía. Giro Po-ético y PUCTUM.
Montaje subvencionado por la Junta de Castilla y León y por el
Instituto Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Burgos

Puesta en Escena
La puesta en escena y escenografía de ¨Mujeres
de Acidas Secreciones¨ dialoga con las nuevas estéticas es
de tipo ¨no convencional¨ en términos teatrales, en tanto
lleva adelante una forma de representación arbitraria – no-realista-
de un lugar ficticio.
Desde la puesta en escena, la escenografía y el vestuario se rescatan
signos (visuales, sonoros, de movimiento y textuales) provenientes de
diferentes universos: el de los aeropuertos (aviones); del gaucho (Pampa-
Argentina); y de la ficción-documental ¨Hiroshima mon amour¨
(película con guión de Margarita Duras y dirección
de Resnais).
Los elementos elegidos se descontextualizan y re- semantizan en función
del mundo dramático propuesto por la obra.
La escenografía se propuso reducir al mínimo la incorporación
de objetos. Cada elemento escenográfico y de utilería cumple
una función precisa, y a su vez, la combinatoria de los mismos
resulta atractiva desde el punto de vista estético, dado que las
texturas de las imágenes proyectadas, los colores del vestuario
y la disposición de los objetos crean un espacio sugerente de desolación
e incertidumbre.
Cuerpos productores de teatralidad
Mujeres de Acidas Secreciones acontece en el cuerpo
de las actrices.
El ritmo, las intensidades de actuación, los gestos y los estados
de verosimilitud de las interpretaciones configuran el sostén de
obra. Son los cuerpos los que producen teatralidad desde la inmanencia
de su estar, de su presencia, desde una forma primaria de lo teatral.
La fragmentación como principio
constructivo
Mujeres de Acidas Secreciones posee una estructura
ficcional No-representativa. Hay narración pero sin la estructuración
de un tiempo lineal.
La obra se compone de situaciones diversas como la formulación
de propósitos, organizaciones temporarias y precarias a partir
de actividades; preguntas y distintos modos para transitar ese espacio
de tiempo como la ejecución de un pianito de juguete, la danza,
juegos físicos y verbales, relatos y hasta representaciones en
las que se cruzan fundamentalmente dos universos ficcionales. Uno de ellos,
está anclado en una cita visual y narrativa de ficción-documental:
la película ¨Hiroshima Mon Amour¨; y el otro, en el mundo
de dos mujeres azafatas que provocaron involuntariamente un accidente
aéreo con un isótopo radioactivo. Ambos universos se actualizan
y encabalgan de forma discontinua y fragmentaria.
Las imágenes icónicas y narrativas, en definitiva las imágenes
mentales, referidas a un pasado accidentado –en un plano individual
y colectivo- se abren paso a través de múltiples procedimientos
que ponen en fricción la acción preformativa de los cuerpos,
los discursos que los atraviesan, y las imágenes de archivo.
Aparece la idea de montaje cinematográfico, en tanto que la fragmentación
se erige como principio constructivo.
 

Ver sin vivir o un ensayo sobre
la mirada
La obra está atravesado por temáticas
como: la actualización de la pregunta por el sentido de ver; la
imposibilidad de implicarse ante lo visto o ante lo vivido; los efectos
devastadores de la indiferencia sobre el mundo; la problematización
en el arte de la representación de los hechos traumáticos;
la imagen y frente a ella, la activación necesaria de la imaginación;
la sospecha de que los ojos aún ven, bombardeados por impresiones
fragmentarias, ven demasiado y no registran nada; la aproximación
a la idea de inacción, de fragmentación de la experiencia,
de anestésica, de la falta de percepción de los sentidos;
el origen de la estética como discurso del cuerpo, los sentidos
como portadores de un rastro incivilizado e incivilizable, de un núcleo
de resistencia a la domesticación cultural.
M.A.S. como teatro ¨ensayo¨, da lugar a la aparición de
una sintaxis particular que dialoga con una multiplicidad de referentes
intra y extra-dramáticos, desde una posición experimental
y desprejuiciada en relación a diferentes lenguajes artísticos,
culturas e idiomas.
Quizá los espectadores de Mujeres de Acidas Secreciones asistimos
como falsos testigos a la copia del registro borroso e incompleto de una
vieja catástrofe nuclear.
Vemos un desierto muerto. La imagen clonada de una perspectiva aérea
como comprobación de la devastación, como ´puesta
en abismo´ del espejo de lo humano.
Luego veremos otro desierto verde. La Pampa como territorio que llama
a la rebelión,
como grieta, como voluntad de existir, como mapa humedecido que se adhiere
a la piel y borra los caminos al mismo tiempo que segrega moho y prepara,
sin saberlo, un nuevo campo de batalla.
Cecilia Pérez Pradal
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